El 27 de julio de 2012, la Asociación Nacional de Carteros (National Association of Letter Carriers) adoptó una resolución en su convención nacional en Minneapolis, para investigar el establecimiento de un sistema bancario postal. La resolución señaló que la expansión de los servicios postales junto con el desarrollo de nuevas fuentes de ingreso, son importantes para el esfuerzo por salvar al Servicio Postal, de carácter público, y preservar los empleos con salarios dignos; que muchos países tienen una historia de éxito de la banca postal, entre ellos Alemania, Francia, Italia, Japón y los propios Estados Unidos; y que los bancos postales podrían servir a los 9 millones de personas que no tienen cuentas bancarias y a los 21 millones que utilizan a los usureros cambistas de cheques, dándole a las personas de bajos ingresos el acceso a un sistema bancario seguro. «Un banco del Servicio Postal de los Estados Unidos ofrecería una ‘opción pública’ para la banca», concluyó la resolución, «proveyendo la prestación de servicios de cuenta corriente y de ahorros sencillas, libres del complejo tejemaneje financiero».
En algún momento, llamar a los grandes bancos multinacionales un ‘cartel’, haría que a usted le catalogaran de teórico de la conspiración. Hoy en día, los grandes bancos están siendo llamados así e incluso algo peor, no sólo en los grandes medios de comunicación, sino en documentos judiciales destinados a sustentar las denuncias como hechos. Los cargos incluyen chantaje (crimen organizado de acuerdo a la Ley de Organizaciones Corruptas Influenciadas por Organizaciones Delictivas — U.S. Racketeer Influenced and Corrupt Organizations o RICO por sus siglas en inglés), violaciones de leyes antimonopolio, fraude electrónico, manipulación de licitaciones y fijación de precios. Los cargos condenatorios ya han sido probados y los daños más graves y sus sanciones estudiados. La teoría de la conspiración se ha convertido en un hecho corroborado.
El golpe de Goldman Sachs que falló en los Estados Unidos, casi ha alcanzado el éxito en Europa — un rescate permanente, irrevocable e incuestionable para los bancos garantizado por los contribuyentes.
En septiembre de 2008, Henry Paulson, ex Director Ejecutivo de Goldman Sachs, logró obtener con amenazas un plan de rescate bancario por 700.000 millones de dólares por parte del Congreso. Pero para lograrlo, tuvo que ponerse de rodillas y amenazar con el colapso de todo el sistema financiero mundial y la imposición de la ley marcial, y el rescate fue un asunto de una sola vez. La súplica de Paulson por un fondo de rescate permanente —el Troubled Asset Relief Program (Programa de Alivio para Activos en Problemas) o TARP por sus siglas en inglés— tuvo oposición en el Congreso y finalmente rechazada.
Tres décadas atrás Finlandia tiene un sistema educativo que va mal, miran a su alrededor y dicen: “¿qué vamos a hacer al respecto?, tenemos que replantear todo”.
Cenk Uygur y Ana Kasparian hablan sobre el revolucionario sistema educativo que Finlandia ha establecido y el resultado de aquel en la educación de sus niños.
Alguna vez la oveja negra de las altas finanzas, los bancos de carácter público pueden tranquilizar a los depositantes sobre la seguridad de sus ahorros, y pueden ayudar a mantener un enfoque en la inversión productiva en un mundo en el que la regulación financiera eficaz sigue siendo más una aspiración que una realidad.
La banca pública es un concepto relativamente desconocido en los Estados Unidos. Sólo un estado —Dakota del Norte— posee su propio banco. Dakota del Norte es también el único estado que evadió la crisis crediticia de 2008, luciendo desde entonces un superávit presupuestal todos los años; pero los escépticos descartan esto como casualidad u otros factores. La percepción común es que los burócratas son malos empresarios. Para determinar si los bancos públicos son activos o pasivos, tenemos que mirar más lejos.
Publicado el 12 de noviembre de 2011 por Ellen Brown
Henry Ford dijo, «Está bien que la gente de la nación no entienda nuestro sistema bancario y monetario, porque si lo hicieran, creo que habría una revolución antes de mañana en la mañana».
Estamos empezando a entender, y Ocupa Wall Street parece el principio de la revolución.
Para el final del siglo XX, la ciencia había llegado de nuevo a una etapa de desarrollo donde la abundancia para todos parecía estar al alcance. Buckminster Fuller dijo en 1980:
Hemos sido bendecidos con tecnología que hubiera sido indescriptible para nuestros ancestros. Tenemos los recursos y el conocimiento para alimentar a todos, vestir a todos y dar a cada persona en la Tierra una oportunidad. Ahora sabemos lo que nunca antes hubiéramos podido saber: que ahora existe la posibilidad de que toda la humanidad viva dignamente en este planeta. Ya sea la Utopía o el Armagedón, será una carrera de relevos con un resultado incierto hasta el último momento.
Extracto de Telaraña de Deuda, Capítulo 35, Pasando de la Escasez a la Abundancia Tecnicolor, p. 377
Ellen Hodgson Brown podría haber hecho lo imposible. Escribió un libro sobre el tema más pasmoso del mundo: el dinero, de dónde viene y cómo se manipula; y lo hizo legible, atractivo, incluso lleno de suspenso. Telaraña de Deuda, es un libro que no se puede soltar hasta el final; explica el origen de la Reserva Federal, el funcionamiento de nuestra oferta monetaria, la especulación de la moneda, los flujos de capital y, el resto. Mientras usted lo lee, su interés crece como un paquete de bonos de Wall Street… El único inconveniente, excusando la jerga de las finanzas, es una pérdida de la inocencia. Una vez que la realidad destructiva del sistema monetario contemporáneo es comprendida, ya no existe excusa alguna para la apatía.
[A]menazar con la moratoria no debería ser un tema partidista. Frente a todos los peligros que conlleva, uno se pregunta por qué una persona responsable incluso se atrevería a coquetear con la idea.
– Alan S. Blinder, profesor de economía de Princeton, ex vicepresidente de la Reserva Federal.
Un juego de ruleta rusa, se está jugando con el techo máximo de la deuda nacional. Si se dispara la recámara equivocada de la pistola, el resultado podría ser la segunda Gran Depresión.
California es la octava economía más grande del mundo, y tiene una deuda proporcional. Tiene en circulación bonos de obligación general y bonos de ingresos por 158.000 millones de dólares, en gran parte generados por infraestructura. De este monto, 70.000l millones son sólo por intereses. Más de 7.000 millones del presupuesto anual de California, se van en el pago de intereses sobre la deuda del estado.