Hablando con un policía
8 de mayo de 2010, horas de la noche.
Va caminando rápido, mirando las intersecciones de las calles para que un conductor egocéntrico no haga de las suyas con su integridad, pero sigue rápido.
Pasa junto a un puesto de policía y 30 segundos después, se va la luz.
La calle oscura, el barrio oscuro, el puesto de policía oscuro.
Sigue caminando como si no se hubiera ido la luz, porque no hace mucha diferencia. Avanza unas diez calles, cuando de pronto siente que le están observando.
Voltea la mirada y ve a dos policías en moto, en actitud sigilosa, con la doctrina de Cesare Lombroso como regla. Porque, ¿qué más puede estar haciendo un tipo con un pequeño morral, un sábado por la noche, caminando sólo en una calle oscura y con una barba de 5 días de antigüedad, salvo darle la razón al italiano?
-Para una requisa.
-Sí.
-¿Qué lleva ahí?
- Unos cuadernos y algunos documentos.
Igual revisan tanto al morral como al individuo.
-¿Y usted qué hace?
-Estoy caminando.
-No, ¿pero usted qué hace en la vida?
-Me dedicaba al derecho pero me retiré de eso, ahora hago cosas varias. El derecho no sirve para nada, tan sólo mire como están de llenas las cárceles, con todo y la impunidad del 99%…..
-Sí, ahora lo único que importa es la plata -Dice el policía.
-Es bastante triste, pero sí. Aunque creo que pueden existir otras formas de vivir sin tener que matarnos unos a otros. Pero no lo quiero aburrir.
-Bueno.
Le da la mano al policía y cada uno sigue por su camino.