La codicia y la competencia no son el resultado del inmutable temperamento humano….La codicia y el temor a la escasez, de hecho, continuamente se crean y amplifican como consecuencia directa de la cantidad de dinero que estamos utilizando….Nosotros podemos producir más que suficiente comida para alimentar a todos, y definitivamente hay suficiente trabajo para todos en el mundo, pero claramente no hay suficiente dinero para pagar por todo. La escasez está en nuestras monedas nacionales. De hecho, el trabajo de los bancos centrales es crear y mantener la escasez de dinero. La consecuencia directa es que tenemos que luchar entre sí con el fin de sobrevivir.
Bernard Lietaer
Bernard Lietaer ayudó a diseñar el sistema de moneda única (el Euro) y ha escrito varios libros sobre la reforma monetaria.
Reciente documental sobre la acción de protesta contra los bancos llevada a cabo por el activista Enric Duran. Intervienen el profesor Arcadi Oliveres, la abogada Carme Herranz, el periodista David Fernández, y el propio Enric Duran. El actor David Serret interpreta a Enric durante la preparación de su acción.
En setiembre de 2008 Enric Duran anunció que había obtenido casi medio millón de euros en créditos bancarios y que se lo había gastado en apoyar a los movimientos sociales que buscan alternativas solidarias al sistema político-económico dominante. Dijo no tener en mente devolver esos créditos y abandonó el país.
Para la ocasión, Enric y sus colaboradores prepararon la publicación CRISIS, un periódico de edición única sobre el sistema bancario y económico y las dificultades financieras y energéticas previsibles a corto plazo.
Nota: Toda la información de esta entrada fue tomada de Subtutiles.
En los difíciles días de septiembre de 2008, el representante demócrata Paul Kanjorski, explica para el canal del Congreso Estadounidense C-SPAN, lo que realmente ocurrió con el sistema financiero de su país y del mundo.
En casos como éste, uno quisiera que sólo fuera una “teoría conspiranoica” más. Pero, lamentablemente, no fue así. Favor prestar especial atención del minuto 2:00 en adelante.
Hoy, los juzgados civiles están atestados de procesos ejecutivos hipotecarios. Es tal la congestión que el gobierno se ha visto en la necesidad de crear nuevos juzgados para “agilizar” los trámites de desalojo y no perjudicar a su socio estratégico, los bancos. El favor se paga luego con la donación de una biblioteca o un hospital que pone un parche a la herida social que provoca este accionar. Al sumo pontífice bancario, Sarmiento Angulo, le ha “tocado” incluso regalar una hemeroteca el año anterior. Cuando la limosna es grande… hasta el santo desconfía.
El Gobierno de Estados Unidos se ha dado cuenta de que no tiene ni idea de qué ha pasado con los 350.000 millones de dólares que ha dado a los bancos para que volvieran a conceder préstamos, aunque sí sabe que el crédito apenas ha aumentado.
“Algunas de las noticias que hemos visto en los últimos días hablan de empresas que han recibido ayudas y las han usado para reformar los baños o las oficinas” , se quejó el viernes el nuevo presidente, Barack Obama.
Deben ser baños de oro, porque 350.000 millones de dólares es más que todo lo que producen, por ejemplo, los argentinos en un año.
El caso más flagrante hasta ahora ha sido el del banco de inversión Merrill Lynch, que en diciembre otorgó a sus ejecutivos entre 3.000 y 4.000 millones de dólares en bonificaciones por buen desempeño, según ha revelado el diario “The Financial Times”.
Al mismo tiempo que han recibido el dinero del gobierno por su precaria situación económica, los bancos han continuado con sus programas de relaciones públicas para ganarse el favor del Congreso, según ha informado el diario “The Wall Street Journal”.
Bank of America, por ejemplo, se gastó el año pasado más de cuatro millones de dólares para ese fin, frente al millón de dólares del 2007.
Muchos banqueros se han resistido hasta ahora a la llamada a arrimar el hombro en momentos de dificultad. Por ejemplo, John Thain, quien hasta el jueves era el principal ejecutivo de Merrill Lynch, gastó 1,2 millones de dólares en reformar su oficina hace un año, cuando su banco perdía miles de millones de dólares.
Su decorador fue Michael Smith, el mismo que escogió Michelle Obama para cambiarle la cara a la Casa Blanca. En este caso la factura para el contribuyente sólo ascendió a 100.000 dólares.
En 2009, tratando de estar más o menos a la par con los últimos acontecimientos. Complicado para una sola persona. Además en 2009 tengo que “hacer algo con mí vida”. En fin, vamos a ver.
Ford, General Motors (de ahora en adelante GM) y Chrysler.
¿Que diría (el antisemita) Henry Ford, inventor de la producción en cadena, padre de los automóviles Ford, de lo que está pasando desde finales de 2008 con el sector automotriz? ¿Qué diría el padre de los buenos salarios y del “weekend”, para que sus trabajdores pudieran comprar carros (que ellos producían) y salir a pasear por carretera con sus familias los fines de semana?.
Yo creo que éste señor no diría nada y se (re)moriría de un infarto.
¿Por qué los contribuyentes y sus impuestos tendrían que salvar a tres empresas que no tienen a la innovación como su credo, que durante décadas vivieron amparadas de las cuotas (restricciones) a los carros importados de Japón y de los altos aranceles?
Y no, la culpa no es de los trabajadores de ninguna de éstas empresas. Gente honrada que se parte el hombro todos los días. La culpa no es de sus sindicatos tampoco. La culpa es de los codiciosos y egoístas accionistas de estas empresas. Y también de sus directivos, con sus bonos inmorales de millones de dólares. Que no se vengan a rasgar ahora las vestiduras diciendo que sólo van a cobrar un dólar de sueldo al año. ¡No!
Y que no hagan que todos los trabajadores de Estados Unidos se maten entre ellos cual pirañas, al tratar de ubicar la culpa en los beneficios de los trabajadores del sector automotriz, a los que ahora les quieren hacer renunciar.
Lo que está en juego aquí es aún más grande. Es la suerte de la clase media de los Estados Unidos, la que hizo grande a ese país. No se puede aceptar la tesis de: “¡Si yo estoy mal, nadie puede estar bien!”, que le quieren vender a los trabajadores. Aceptar esa tesis es darle la bienvenida al feudalismo, en el que sólo hay dos clases, luego de la destrucción de la clase media: Señores y siervos.
Repito, aquí los culpables son los accionistas y los directivos, por su desidia, por su indolencia, por su avaricia, por no innovar, por su desfachatez, por su sinverguenzería.
Al menos los 3 presidentes (CEO’s) de éstas tres empresas automotrices tuvieron que ir al Congreso a dar explicaciones y a decir qué iban a hacer con la plata que les dieron (que se las dió fue el Ejecutivo al final del día), cosa que no hicieron los bandidos de los bancos, porque ellos están por encima de cualquier ley. ¡Ah si! Lo que pasa es que la mafia de los bancos tiene al Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson (expresidente del -infame- Goldman Sachs) en la palma de su mano.
Pero no siento ninguna simpatía por los CEO’s automotrices tampoco, que fueron a la primera audiencia en el Congreso en sus jets privados y luego al menos fueron manejando desde sus oficinas para la segunda. Ni por eso.
Y volviendo a los bancos y a la “descaradez”, ¿cómo es posible que al brazo financiero (¿”armado”?) de GM: GMAC, le permitan convertirse en un banco comercial, sólo para recibir una parte de la repartija del salvamento a los bancos? ¿Han escuchado o escucharán de alguien con una cuenta de ahorros en GMAC?.
Eso sólo demuestra la codicia y promiscuidad del “capitalismo de bandido” que practican éstas grandes corporaciones. Es como quien va construyendo una casa por partes y en el primer piso monta una panadería, en el segundo una discoteca y en el tercero una casa de lenocinio. El que construye éste edificio al menos lo hace “de frente”. En cambio, estos “tipos” lo van haciendo en las madrugadas de los lunes.
En los buenos momentos le “hacían pistola” a todo el mundo y en los malos, enternecen la cara y llegan con un volumen de “El Capital” de Marx debajo del brazo a pedir ayuda.
¿Alguien me puede hablar de algo más ridículo que “El Zar de los carros”, que es lo que están proponiendo ahora? ¿Y luego qué? ¿El gobierno de los Zares? ¿El “Zar de la hamburguesas”, el “de las papas”, el “de la yuca”, “el del porno“?
Mención honorífica (¿horrorífica?) para Hyundai que, le embute un carro con la promesa de que si usted en el siguiente año pierde su fuente de ingreso (i.e. lo echan del trabajo), se los puede devolver. ¡Eso si es ser humanitario! ¿Usted quépreferiría en tiempos de crisis, comer o comprarse un Hyundai?