El científico colombiano Rodolfo Llinás, autoridad mundial en investigación neurológica, analiza el origen de la crisis económica desde la órbita del cerebro. La clave está en entender que el valor no está en las cosas sino en la mente.
Mark Boyle es un economista irlandés de 29 años que quiere demostrar que los principios que rigen el capitalismo son erróneos y que no es necesario gastarse ni una sola libra (o dólar o euro) para poder vivir con dignidad.
Lo va a intentar a partir de hoy y durante al menos un año, viviendo en una caravana en Bristol (oeste de Inglaterra), con un hornillo de leña para cocinar, una ducha con placas solares, una bicicleta y un agujero en el suelo para hacer sus necesidades.
Comer no será un problema, afirma en una entrevista telefónica con Efe minutos antes de iniciar el desafío, “porque esta sociedad tira a la basura tal cantidad de comida, que basta con acercarse a los contenedores de un supermercado para poder alimentarse”.
“Las sociedades occidentales tiran una tercera parte de la comida y si la gente produjera sus propios alimentos tendría mucho más cuidado. Pasa lo mismo con el agua; si fuéramos nosotros los que la tuviéramos que mantener limpia no cagaríamos en ella”, explica.
Muchas gracias a Subtutiles, de quien se toma el documental y lo que abajo sale.
Primera parte del documental “Simplicité Volontaire et Décroissance” sobre el movimiento por el decrecimiento francés, realizado por la asociación Utopimages.
El subtitulado en español ha sido un trabajo en equipo a cargo de Tania Cassar, Leire Domingo, Mikel Oleaga, Luna Caparrós, Antonio García y Anton Montsant.
En 2009, tratando de estar más o menos a la par con los últimos acontecimientos. Complicado para una sola persona. Además en 2009 tengo que “hacer algo con mí vida”. En fin, vamos a ver.
Ford, General Motors (de ahora en adelante GM) y Chrysler.
¿Que diría (el antisemita) Henry Ford, inventor de la producción en cadena, padre de los automóviles Ford, de lo que está pasando desde finales de 2008 con el sector automotriz? ¿Qué diría el padre de los buenos salarios y del “weekend”, para que sus trabajdores pudieran comprar carros (que ellos producían) y salir a pasear por carretera con sus familias los fines de semana?.
Yo creo que éste señor no diría nada y se (re)moriría de un infarto.
¿Por qué los contribuyentes y sus impuestos tendrían que salvar a tres empresas que no tienen a la innovación como su credo, que durante décadas vivieron amparadas de las cuotas (restricciones) a los carros importados de Japón y de los altos aranceles?
Y no, la culpa no es de los trabajadores de ninguna de éstas empresas. Gente honrada que se parte el hombro todos los días. La culpa no es de sus sindicatos tampoco. La culpa es de los codiciosos y egoístas accionistas de estas empresas. Y también de sus directivos, con sus bonos inmorales de millones de dólares. Que no se vengan a rasgar ahora las vestiduras diciendo que sólo van a cobrar un dólar de sueldo al año. ¡No!
Y que no hagan que todos los trabajadores de Estados Unidos se maten entre ellos cual pirañas, al tratar de ubicar la culpa en los beneficios de los trabajadores del sector automotriz, a los que ahora les quieren hacer renunciar.
Lo que está en juego aquí es aún más grande. Es la suerte de la clase media de los Estados Unidos, la que hizo grande a ese país. No se puede aceptar la tesis de: “¡Si yo estoy mal, nadie puede estar bien!”, que le quieren vender a los trabajadores. Aceptar esa tesis es darle la bienvenida al feudalismo, en el que sólo hay dos clases, luego de la destrucción de la clase media: Señores y siervos.
Repito, aquí los culpables son los accionistas y los directivos, por su desidia, por su indolencia, por su avaricia, por no innovar, por su desfachatez, por su sinverguenzería.
Al menos los 3 presidentes (CEO’s) de éstas tres empresas automotrices tuvieron que ir al Congreso a dar explicaciones y a decir qué iban a hacer con la plata que les dieron (que se las dió fue el Ejecutivo al final del día), cosa que no hicieron los bandidos de los bancos, porque ellos están por encima de cualquier ley. ¡Ah si! Lo que pasa es que la mafia de los bancos tiene al Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Henry Paulson (expresidente del -infame- Goldman Sachs) en la palma de su mano.
Pero no siento ninguna simpatía por los CEO’s automotrices tampoco, que fueron a la primera audiencia en el Congreso en sus jets privados y luego al menos fueron manejando desde sus oficinas para la segunda. Ni por eso.
Y volviendo a los bancos y a la “descaradez”, ¿cómo es posible que al brazo financiero (¿”armado”?) de GM: GMAC, le permitan convertirse en un banco comercial, sólo para recibir una parte de la repartija del salvamento a los bancos? ¿Han escuchado o escucharán de alguien con una cuenta de ahorros en GMAC?.
Eso sólo demuestra la codicia y promiscuidad del “capitalismo de bandido” que practican éstas grandes corporaciones. Es como quien va construyendo una casa por partes y en el primer piso monta una panadería, en el segundo una discoteca y en el tercero una casa de lenocinio. El que construye éste edificio al menos lo hace “de frente”. En cambio, estos “tipos” lo van haciendo en las madrugadas de los lunes.
En los buenos momentos le “hacían pistola” a todo el mundo y en los malos, enternecen la cara y llegan con un volumen de “El Capital” de Marx debajo del brazo a pedir ayuda.
¿Alguien me puede hablar de algo más ridículo que “El Zar de los carros”, que es lo que están proponiendo ahora? ¿Y luego qué? ¿El gobierno de los Zares? ¿El “Zar de la hamburguesas”, el “de las papas”, el “de la yuca”, “el del porno“?
Mención honorífica (¿horrorífica?) para Hyundai que, le embute un carro con la promesa de que si usted en el siguiente año pierde su fuente de ingreso (i.e. lo echan del trabajo), se los puede devolver. ¡Eso si es ser humanitario! ¿Usted quépreferiría en tiempos de crisis, comer o comprarse un Hyundai?
“Mucha gente parece que piensa que los anarquistas son adeptos a la violencia, al caos y a la destrucción, que se oponen a todas las formas de orden y de organización, que son nihilistas fanáticos que quieren acabar con todo. Nada más lejos de la realidad”. El Refractario.
“Los anarquistas son las personas que piensan simplemente que los seres humanos pueden comportarse de una forma razonable sin tener que ser obligados a ello”.El Refractario.
“«No importa quién empezó». «Dos males no hacen un bien». «Limpia lo que ensuciaste». «Haz las cosas pensando en los demás». «No seas mezquino con las personas que te parece diferentes». Tal vez deberíamos decidir si estamos mintiendo a nuestros hijos cuando les hablamos del bien y del mal, o si estamos tomando realmente en serio nuestras propias sentencias. Porque si llevas estos principios morales a sus conclusiones lógicas, llegarás al anarquismo”. El Refractario